Estos breves textos fueron los que, el dramaturgo, director y actor canadiense Robert Lepage y el colombiano Santiago García director del Grupo La Candelaria, escribieron sobre el Día Interncaional del Teatro.
Día Mundial del Teatro, 27 de Marzo de 2008
Mensaje internacional por Robert Lepage
Una noche, al alba, un grupo de hombres se reunió en una cantera a calentarse alrededor de un fuego y contar las historias. De repente, uno de ellos tuvo la idea de ponerse de pie y usar su sombra para ilustrar su cuento. Usando la luz de las llamas hizo aparecer los personajes, más grandes que la vida, en las paredes de la cantera. Asombrados, los otros reconocieron a su vez el fuerte y el débil, el opresor y los oprimidos, el dios y el mortal.
Hoy en día, la luz de los proyectores ha reemplazado la hoguera original, y la maquinaria del escenario, las paredes de la cantera. Y con toda la delicadeza debida a ciertos puristas, esta fábula nos recuerda que la tecnología está en los mismos principios del teatro y que no debe percibirse como una amenaza sino como un elemento conjunto.
La supervivencia del arte del teatro depende de su capacidad de reinventarse abrazando nuevas herramientas y nuevos idiomas. ¿Cómo podría el teatro continuar llevando al testigo a los grandes problemas de su época y promover entendimiento entre las gentes sin tener, él, un espíritu de franqueza? ¿Cómo podría enorgullecerse él en ofrecer las soluciones a los problemas de intolerancia, exclusión y racismo si, en su propia práctica, se resistió a cualquier fusión e integración?
Para representar el mundo en toda su complejidad, el artista debe traer nuevas formas e ideas adelante, y confiar en la inteligencia del espectador quien es capaz de distinguir la silueta de humanidad dentro de esta obra perpetua de luz y sombra.
Es verdad que al jugar demasiado con el fuego, tomamos un riesgo, pero también tomamos una oportunidad: podríamos quemarnos, pero también podríamos asombrar e iluminar.
Robert Lepage
Québec, 17 de febrero de 2008.
SALUDO AL DÍA INTERNACIONAL DEL TEATRO
Por Santiago García
Para quienes trabajamos en el arte de la representación, este día de festejo es de múltiple significación. En primer lugar el teatro en sí es una fiesta, es una celebración. Se festeja la vida en cada escenario, se celebra la lucha del hombre por ser el señor de la creación y al mismo tiempo la víctima de las contradicciones trágicas y cómicas de la propia existencia. Por otro lado porque, como todo arte, el teatro es una necesidad social desde sus inicios. No es un lujo o una pasajera diversión; es una imperiosa necesidad porque nace de los rituales, de las ceremonias, de los intentos del ser humano por entrar en comunicación con las fuerzas desconocidas y misteriosas, de lo que, para él, es el más allá.
También porque con el teatro el hombre entra en comunicación con su otro yo, con sus otros. Es un eterno intento de diálogo y de debate del hombre con el hombre. En el amor, en el odio, en el olvido, en todas las múltiples facetas de los sentimientos y las pasiones.
Hoy, más que nunca en Colombia, sumergidos en conflictos y controversias sociales y políticas, necesitamos del teatro, de la labor artística de tantos teatreros y dramaturgos que no podemos tener otro destino y objetivo sino el de ayudar, con nuestras creaciones escénicas, a superar y entender nuestros pesares, nuestras insuperables injusticias, pero también nuestras alegrías y triunfos en las artes creativas y en la ciencia.
(Texto publicado por el Centro Colombiano del Instituto Internacional de Teatro - ITI Unesco)
| Comentarios |
|




